Aproximación a la nueva Ley Concursal

El martes día 1 de septiembre de 2020, ha entrado en vigor el Real Decreto Legislativo 1/2020, de 5 de mayo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley Concursal (en adelante la “Nueva Ley Concursal”), publicado en el Boletín Oficial del Estado en fecha 7 de mayo del presente y convulso ejercicio.

Dejando a un lado la conveniencia de modificar la normativa concursal en el momento en que nos encon- tramos – al borde de un previsible tsunami de concursos de acreedores ocasionado por la crisis sanitaria originada por el COVID 19 – esta promulgación proviene de la habilitación al Gobierno contenida en la Disposición Final 8a de la Ley 9/2015, de 25 de mayo, de medidas urgentes en materia concursal, para aprobar un texto refundido de la Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal.

Tras más de 17 años de vigencia de la Ley 22/2003 y múltiples reformas a sus espaldas para adaptarla a las nuevas circunstancias y realidades económicas, con la Nueva Ley Concursal se busca – tal y como indica su Exposición de Motivos – una triple finalidad: regularizar, aclarar y armonizar diferentes normas legales a través de su refundición. Siguiendo este afán clarificador y armonizador, se ha incrementado notablemente su número de artículos, pasando de los poco más de 250 que tenía la Ley 22/2003 a los 752 de la Nueva Ley Concursal. Esta ha sido dividida a su vez en tres libros en función de la temática a tratar.

El primer libro, el más extenso y que se dedica íntegramente a los concursos de acreedores y a todas las cuestiones procedimentales, cuenta con 582 artículos repartidos en 14 títulos. El legislador ha agrupado diversos conceptos jurídicos que en el anterior cuerpo legislativo se encontraban dispersos. Se han creado títulos específicos en función de la temática a tratar: (i) órganos del concurso (Juez del concurso y Administración Concursal); (ii) masa activa; (iii) masa pasiva; (iv) informe de la administración concur- sal, etc. El sustancial incremento del número de artículos se debe en parte a la división de diversos preceptos de la Ley 22/2003 en varios independientes, en función de la materia a tratar.

El segundo de los libros, que cuenta con 137 artículos repartidos en 4 títulos independientes, se dedica al derecho preconcursal. Este libro contiene la regulación específica de las siguientes materias: (a) la comunicación previa de inicio de negociaciones con los acreedores – comúnmente denominado “preconcurso” – (anteriormente regulada en el artículo 5 bis); (b) los acuerdos de refinanciación y su homologación judicial (anteriormente regulados en el artículo 71 bis y en la Disposición Adicional 4a); (c) los acuerdos extrajudiciales de pagos; y, por último, (d) las especialidades del concurso consecutivo.

El tercer libro de la Nueva Ley Concursal, que cuenta con 31 artículos repartidos en 4 títulos, se dedi-
ca a las normas de derecho internacional privado y su creación se debe en parte al Reglamento (UE) 2015/848, el cual es de aplicación no solo a los concursos de acreedores, sino también a procedimientos preconcursales regulados en el libro II de la Nueva Ley Concursal.

En definitiva, la Nueva Ley Concursal que entra en vigor en el día de hoy con el objetivo de clarificar y armonizar la normativa en materia concursal, será el cuerpo legislativo de referencia en materia de insolvencia para los próximos años. Solamente con su aplicación por parte de los operadores jurídicos e interpretación jurisprudencial se testeará si se ha logrado el fin perseguido por el Legislador.

Dadas las excepcionales circunstancias en las que actualmente nos encontramos como consecuencia de la pandemia generada por el COVID 19, será importante que la totalidad de operadores jurídicos realicen la transición a la Nueva Ley Concursal de manera ágil, para salvaguardar el tejido empresarial, puestos de trabajo, etc. y, en definitiva, emplearla como una herramienta eficaz que permita superar situaciones de insolvencia.

Diego Gil

Asociado en On Tax & Legal